Los polvos de arroz de color, un hito en el maquillaje japonés de principios del siglo XIX

Rainbow Face Powder, 1917

El uso de polvos faciales para blanquear la cara era algo común en Japón desde la antigüedad. El contraste de la tez blanca con los dientes negros (costumbre conocida como Ohaguro y que consistía en teñirse los dientes de negro con una solución de hierro y vinagre) era uno de los cánones de belleza que se extendió hasta bien entrado el siglo XIX. Desde el período Meiji, cuando la sociedad comenzaba a vestirse con prendas occidentales, el conocimiento del maquillaje occidental también empezó a ser más popular. En 1906, Shiseido fue la primera empresa en fabricar polvos de arroz en colores diferentes: tonos amarillos y tonos piel, a pesar de que aún dominaban el mercado los de color blanco.

En 1917, el lanzamiento de la línea Rainbow Face Powder causó gran revuelo e interés. Siete tonos diferentes: blanco, amarillo, piel, rosa, peonía, verde y púrpura. Desde luego, un lanzamiento arriesgado para el Japón de la época, que en breve se convertiría en todo un éxito, ya que las mujeres comenzaron muy pronto a comprobar cómo estos colores podían mejorar la apariencia de su piel.

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Las mujeres de piel clara podían mejorar su tono con los tonos piel, rosa o amarillo; aquéllas de rostro más pálido apreciaban una gran mejoría con tonos rosa y peonía. Las de piel más oscura mejoraban el tono del rostro con rosa, peonía, púrpura o amarillo; y aquéllas con rojeces las solventaban con el verde o el tono piel.

 

El concepto innovador fue sin duda dividir los polvos faciales por colores unitarios, para así mejorar la complexión de cualquier piel. Además, el envase causó sensación: una caja octogonal irregular, satinada en blanco para un acabado de lujo y ornamentada con tres líneas concéntricas y la inconfundible marca de la camelia, que incluía en su interior las palabras “Poudres de Riz”, o “polvos de arroz” en francés.

Desde entonces, la innovación Shiseido, concepto inseparable de la casa, ha seguido aplicando las últimas tendencias tanto de moda como tecnológicas a los fondos de maquillaje, consiguiendo cada vez mejores tonos, texturas y acabados. ¿Cuál es tu favorito?

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